Inician las vacaciones y es una excelente oportunidad para darnos el tiempo de contactar con nosotros mismos. Por ello, hoy quiero invitarlos a que abran un espacio para escribir, al tiempo que estarán ejercitando la mente. Es una actividad sencilla y al alcance de todos. No importa el tema, ni la extensión, lo importante es dedicar por lo menos quince minutos al día. Al concluir las vacaciones, se sentirán sorprendidos de lo que han construido.

Para sacar más provecho de esta práctica, es muy importante escribir a mano, pues son mayores los beneficios que si lo hacemos en la computadora, ya que se involucran habilidades motoras y de memoria, manteniendo a nuestro cerebro activo.

Para hacer la actividad aún más placentera, sugiero elijan una libreta que les guste, ya sea por el papel, el diseño, el tamaño o el color. También tómense su tiempo para seleccionar el bolígrafo con el que escribirán, prueben varios hasta que se sientan cómodos con el elegido.

De acuerdo con expertos, la escritura manual permite que los pensamientos sean más claros y que estén mejor pensados, nos ayuda a fijar conceptos, a aprender un nuevo idioma y a mantener la mente activa. Además es una excelente estrategia para conocernos y expresarnos.

Para finalizar comparto una cita al respecto:

“La inteligencia humana es una inteligencia lingüística. Sólo gracias al lenguaje podemos desarrollarla, comprender el mundo, inventar grandes cosas, convivir, aclarar nuestros sentimientos, resolver nuestros problemas, hacer planes.”

José Antonio Marina, La inteligencia y la palabra (mensaje para el día del libro de 1997 en Castilla-La Mancha)