Un programa ejemplar que ha tenido gran impacto en comunidades marginadas de Estados Unidos es el YAP Youth Advocate Programs. De acuerdo con estudios realizados por los investigadores de esta organización el problema de la mala conducta de los alumnos y la deserción escolar tiene que ver con factores sociales y económicos. En ese sentido, consideran que el vehículo más importante para mejorar los resultados es la familia o la creación de una estructura familiar cuando no la hay.

YAP cuenta con personas experimentadas, capacitadas y con voluntad para trabajar con estudiantes que están en riesgo de fracaso escolar.

Atiende a jóvenes que viven en hogares con bajos ingresos económicos, que están en riesgo de expulsión o suspensión, que presentan problemas graves de conducta, que faltan a clases, que consumen drogas, que tienen conflictos en su casa o que han experimentado bullying.

Entre los distintos modelos de intervención que propone el YAP destaca la asignación de un mentor que comparte alrededor de 20 horas por semana con alumnos que se encuentra en alguna de las situaciones antes mencionadas. Conoce más sobre YAP Youth Advocate Programs y su increíble labor, visita  www.yapinc.org