¿Cómo elegir textos que motiven a los niños a escuchar, leer, releer, disfrutar las aventuras de los personajes y las ilustraciones? o mejor aún, ¿Cómo lograr que sientan un verdadero deseo de llegar a la siguiente página?

Aspectos como el tamaño de la letra, el vocabulario o la extensión de las frases son detalles importantes para que la lectura tenga el mayor impacto posible. También es fundamental tomar en cuenta la etapa de desarrollo del niño, sus conocimientos previos, su estado de ánimo e intereses para sembrar la semilla lectora y que crezca la sed de leer cada día hasta convertirse en un hábito.

Cualquier selección de libros nace de la subjetividad de quien elige, es decir, de su conocimiento, gustos, afinidades, vivencias e historias y en la medida en que el mediador lea y busque diversas opciones ampliará el bagaje de lecturas para compartir con sus pequeños lectores. Para ello puede recurrir a las guías literarias propuestas por casas editoriales o instituciones dedicadas a la promoción de libros infantiles.

 Los siguientes criterios son una breve guía que nos puede ayudar a elegir libros:

  • Lenguaje rico. Optemos por aquellos libros que incluyen palabras que van más allá de lo referencial, con ello enriqueceremos el vocabulario del lector.
  • Valor y sentido literario. Tomemos en cuenta la relevancia del tema y la trama.
  • Construcción de la obra. Que los textos cuenten con una estructura sólida, que genere expectativas y que haya un uso adecuado del humor y el juego de la palabras.
  • Transmisión de distintos sentimientos y valores, como el sentido de la vida, por ejemplo.
  • Libros que por atractivos, lleven a otros libros, ya sean del mismo autor o de otros.
  • Libros informativos que además de aclarar dudas, generen más interrogantes y despierten la curiosidad e interés por el conocimiento.
  • Libros con ilustraciones que apoyen la construcción del significado del texto, dibujos que evoquen sentimientos y atmósferas que recreen la mirada y generen referentes estéticos.
  • Equilibrio entre texto y emociones mencionadas al transcurrir los párrafos del libro.
  • Pertinencia y nivel expositivo de la información.
  • Calidad editorial.