Probablemente uno de los retos de nuestro mundo actual sea el de aprender a ser, pero ¿qué significa ser? Comportarnos como seres humanos integrales, en el entendido de que somos uno y que nuestras acciones tienen un impacto en los otros y nuestro planeta. Pensemos en lo siguiente, ¿cómo actuamos hoy con nuestros hijos, con nuestra pareja o vecinos? ¿Fui amable conmigo mismo? ¿Fui respetuoso con mis alumnos? ¿Fui considerado o paciente con mis compañeros de trabajo? ¿Qué tan sensible fui con el medio ambiente, cuidé mi consumo de agua?

Esta breve reflexión nos lleva a lugares profundos sobre nuestra forma de ser, porque sin lugar a duda, ser tiene que ver con nuestros comportamientos y actitudes.

Si bien es cierto, somos seres de costumbres programados a actuar de cierta manera, adoptando roles sin cuestionarnos sobre su origen, también es cierto que tenemos la capacidad de identificarlos y reconocerlos; de tal forma que nuestro ser y estar en el mundo sea más consciente y podamos vivir de una manera más integral y humana en armonía con nosotros mismos y con nuestra comunidad.